Cada enero acarreamos gastos de las fiestas decembrinas que pueden convertirse en un problema para nuestras finanzas. Si estás en esta situación, no eres el único, muchos mexicanos no ahorraron ni previnieron los gastos del comienzo del año.

No te preocupes, aquí te decimos lo que puedes hacer para que no sea un inicio de año tan pesado:

Registra tus gastos. Incluye los aumentos de precio de la gasolina y de los productos que utilizas; es muy importante que tengas claro de cuánto dispones y cómo quieres administrar tu dinero. Así que empieza a anotar los gastos, del más importante a los más superfluos, para que puedas recortar de abajo hacia arriba.

Limítate tantito. Sí, ¿a quién no le gustan las compras? Es algo que disfrutamos mucho, pero si tu idea es recuperar y estabilizar tu economía será necesario evitar gastos innecesarios. Solo compra aquellas cosas que son importantes y que uses a diario, no te dejes llevar por antojos momentáneos.

Sé inteligente al hacer tus compras. ¿Planeas ir al supermercado? Haz una lista de lo oque realmente te hace falta y no te distraigas. No vayas a comprar cuando tienes hambre, porque vas a querer llevarte el súper completo. 

Incrementa tus ingresos. Es momento de comenzar tu negocio para tener ingresos extra. Puedes vender pasteles, postres, antojitos, tamales, esquites o cazuelas. El rubro alimenticio siempre es una buena opción. Puedes trabajar como freelance en tu tiempo libre, ser taxista o mánager de redes sociales. Depende de tus habilidades y gustos.

Usa el transporte público. Sabemos que prefieres la comodidad de tu automóvil, pero usar el camión algunos días podría ayudarte a reducir tus gastos, como la gasolina o los taxis; incluso puedes caminar si las distancias no son muy largas.

Haz un análisis de cómo gastas tu quincena. Analiza bien los ingresos que obtuviste el año pasado junto con los pagos fijos que tuviste que hacer y tus gastos innecesarios. Mientras más certero sea tu análisis podrás saber en dónde estuvieron las fugas de dinero. 

Gasta lo necesario y no más. Cada quincena haz un corte de cuánto necesitarás para tus gastos, como alimentos o transporte, para que cada día salgas solo con el dinero justo y no despilfarres en la calle en banalidades.

Aprovecha los descuentos. Cada principio de año hay que gastar en el predial, la basura, la tenencia o derecho vehicular, el agua anual y un sinfín de pagos obligatorios. Aprovecha que los primeros días siempre hacen descuento por pagar pronto.

Frena los gastos hormiga. Dado que la mayor parte de estos gastos son comestibles, como el café antes de llegar al trabajo, refrescos o botanas a media mañana o media tarde, te recomendamos que los reemplaces con alimentos disponibles en tu alacena. Busca en línea opciones ricas y saludables para llevar snacks a la oficina.

Espaciar tus salidas. Si bien en diciembre los paseos y visitas a los familiares parecen la rutina, para la cuesta de enero es indispensable darle un descanso a las salidas. Quédate en casa a ver películas, asiste a eventos gratuitos o invita a cenar a tus amigos a casa y que cada quién lleve algo.

Audita tus deudas y ten cuidado con las nuevas. Las tasas de interés suben a cada rato y tener deudas en tarjetas de crédito donde solo pagamos el mínimo se vuelve más caro cada día. Vale la pena que hagas una lista donde ordenes tus deudas por prioridad y costo, para así definir la estrategia para reducirlas.

Aunque el resultado de la cuesta de enero viene de lo bien o mal que planeamos los meses anteriores, hacer ajustes en nuestro presupuesto para hacerle frente nos da herramientas y, si las continuamos usando durante el año, veremos un incremento en nuestro ahorro y en nuestra administración financiera. 

¡Mucha suerte en tus finanzas!